domingo, 24 de mayo de 2009

BIOGRAFIA

Ser hijo de una celebridad pareciera tener sus ventajas cuando se trata de hacer carrera en la industria de la música. Ahora, tener como padres a dos grandes figuras pudiera hacer pensar que la vida profesional está resuelta. Esto podría ser cierto, pero la historia nos ha demostrado lo contrario, sobre todo cuando el artista en cuestión no tiene lo que se necesita para tener éxito (y los ejemplos son muchos).

Ana Victoria es hija única de los íconos latinoamericanos Amanda Miguel y Diego Verdaguer, y en su caso los genes decidieron darle lo mejor de ambos, lo cual, aunado a su increíble determinación y talento, la hace una excepción a la regla. Rodeada siempre de música, se dio cuenta a temprana edad que esta era la carrera a la que quería dedicarse de por vida, y desde pequeña comenzó a dar destellos de esta decisión con sus primeras composiciones.

No fue sino hasta los 13 años que Ana Victoria decidió migrar de la pluma, la guitarra y el piano a los escenarios, cuando se convirtió en corista de sus padres, lo que la llevó a conocer el mundo de los conciertos y las giras, y que terminó de darle forma a los objetivos y metas que tenía en mente. Después de este importante fogueo, el siguiente paso fue mudarse a Los Angeles, donde podría darle una dimensión mayor a sus aspiraciones. "La música siempre ha sido mi meta y nunca me he imaginado haciendo nada más", comenta segura Ana Victoria

Después de un par de años de preparación y adaptación y sin quitar el dedo del renglón de sus objetivos, aparece en el camino Angelo Medina (importante representante responsable de la carrera internacional de Ricky Martin, y actualmente de Maná, entre otros), quien en un abrir y cerrar de ojos logra que importantes ejecutivos discográficos como Tommy Mottola (entonces presidente de Sony Music) y L.A. Reid (entonces presidente de Arista Records/BMG), se deslumbren con el carisma de la joven Ana Victoria, de apenas 16 años, poseedora de un único e inusual talento como intérprete, ejecutante, compositora y productora.

No pasó mucho tiempo para que Ana Victoria obtuviera un importante contrato discográfico, finalmente con Arista Records, para quienes se convirtió en prioridad como lanzamiento internacional. En esta etapa fue cuando grabó su primer material completamente en inglés, el sensualmente avasallador "Love Is All...". "Cuando las cosas pasan muy rápido no te das cuenta en dónde estás y eso me sucedió", comenta. Y todo parecía perfecto, pero el destino se encargó de quitarle esta enorme oportunidad cuando la fusión de los gigantes Sony y BMG provocó que Arista Records cerrara sus operaciones y que esta producción nunca viera la luz.

Este fuerte golpe no fue impedimento para que Ana Victoria cejara en su empeño de convertirse en una gran artista. "Lo que no te mata, te hace más fuerte", fue la frase que enmarcó su resurgimiento y reinvención, pues nunca dejó de trabajar y crear, aprovechando esta difícil situación para conocerse mejor como persona y preparar durante un par de años su reaparición. "Uno de los consejos más sabios de mis padres ha sido que si quiero conseguir algo me lo tengo que ganar", dice orgullosa Ana Victoria, "y quiero tener una carrera larga y ver hacia donde me lleva la vida".

Es así como nace "Ready", el debut discográfico oficial en el que Ana Victoria decide apostar por la vía independiente y el desarrollo en su natal México, y lanza por cuenta propia este material en español con distribución de Warner Music. Esta cuidada colección de 11 tracks lleva a quien la escucha a conocer a fondo a una artista intensa, poseedora de un impresionante rango vocal, una singular belleza -interior y exterior-, y una inusual vena para plasmar vívida y claramente sus ideas en sus creaciones. Para Ana "la música nace en esos momentos donde tengo sensaciones que se están desbordando".

Arrancando con las suaves notas iniciales de la acariciante "Siempre Pude Ver" y continuando con la emocionalmente vibrante carta de amor "PD, Te Amo", este álbum es como sumergirse en el diario personal de Ana Victoria. Su sonido en momentos sutiles y sublimes como "Eternidad" y "Tú y Yo" se acerca a Norah Jones o a Sade, pero por otro lado explota como Alanis Morisette en tracks como "Quien Soy" y "La Sombra de Este Amor", en donde despliega sin restricciones su impresionante rango vocal. Y sus innegables dotes como compositora pueden sentirse a lo largo de todo este material, donde deja ver con estilo propio que apunta a una larga y exitosa carrera como intérprete y compositora, en la tradición de consolidados contemporáneos como Sheryl Crow y John Mayer.

Definitivamente Ana Victoria es una muestra innegable de que talento y belleza pueden coincidir en una sola artista, auténtica y única, con todos los elementos para brillar con luz propia y lista para tomar por sorpresa a cualquiera.

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